¿Polos cortos, pantaloncillos, sandalias? Mientras menos cubierto mejor, para si poder recibir más sol.
El cáncer de piel cobra más de 50 mil vidas anuales en el globo, muchas de las cuales podrían evitarse de tener en cuenta simples recomendaciones como el correcto uso de los protectores, filtros solares y reducir las horas de exposición directa al sol. ¿Pero qué hacer con aquellos que desean oscurecer a toda mas y mas su tono, con los no tan felices con el claro, o como ellos lo llaman, el pálido de su piel?
Los estudios demuestran que día a día y sobretodo en los países al norte del ecuador, Europa y Norteamérica, la tendencia a oscurecer la piel natural y artificialmente sufre alarmantes incrementos. Mujeres, entre adolescentes y adultas y algunos varones, descontentos con su color acuden periódicamente a prolongadas sesiones de exposición solar y salas de bronceado con el fin de ponerse más “oscuros”. Este desorden emocional que puede crear graves e irreversibles secuelas en la piel se denomina TANOREXIA.
Aunque esta novísima enfermedad, no tan popular en otras latitudes como en Sudamérica, aun en pañales y que aun no ha sido oficialmente descrita por la sociedad medica, con efectos no menos nocivos que los producidos por la anorexia, el alcoholismo o la drogadicción, debido a que el individuo pierde la noción entre lo saludable de la exposición controlada a los rayos del sol y su nocividad en exceso.
Recibir diariamente 10 o 12 minutos de rayos solares entre las 8 de la mañana y 3 de la tarde estimula la activación de la vitamina D encargada de la calcificación de los huesos en los niños y la prevención de la osteoporosis en los adultos, pero es común ver a mas y mas personas en las playas expuestas por horas, sin protección pero no necesariamente por prescripción medica, sino por lo que ellos mismos podrían llamar “estética”, cuyo único fin es estar mas morenos.
Ya sea por iniciativa personal o presión externa, esta como las otras enfermedades provenientes de desordenes de autopercepción, pueden remediarse y hasta prevenirse con la aceptación y estima personal, evitar dejarse llevar por lo que opine el resto sobre el físico y sobre todo dar buenos ejemplos en aquellos que aun no se han consolidado como sujetos seguros de si mismos. Una buena formación temprana puede evitar males futuros como este.